La película

SINOPSIS

“Nostalgia de la Luz” es un film sobre la distancia entre el cielo y la tierra, entre la luz del cosmos y los seres humanos y las misteriosas idas y vueltas que se crean entre ellos.
En Chile, a tres mil metros de altura, los astrónomos venidos de todo el mundo se reúnen en el desierto de Atacama para observar las estrellas. Aquí, la transparencia del cielo permite ver hasta los confines del universo. Abajo, la sequedad del suelo preserva los restos humanos intactos para siempre: momias, exploradores, aventureros, indígenas, mineros y osamentas de los prisioneros políticos de la dictadura.
Mientras los astrónomos buscan la vida extra terrestre, un grupo de mujeres remueve las piedras: busca a sus familiares.

FICHA TÉCNICA

Guión y dirección: Patricio Guzmán.
Producción: Renate Sachse.
Fotografía y cámara: Katell Djian.
Sonido directo: Freddy González.
Música original: Miranda & Tobar.
Montaje: Patricio Guzmán y Emmanuelle Joly.
Supervisora de montaje: Ewa Lenkiewicz.
Imágenes de la Vía Láctea: astro fotógrafo Stéphane Guisard.
Montaje de sonido y mezcla: Jean-Jacques Quinet.
Productora: Atacama Productions (Renate Sachse y Patricio Guzmán).
Países: Francia/ Alemania/ Chile
Duración: 90 min.
Año: 2010.
Distribución en España: El Mar Films (Andrea Guzmán).
Distribución mundial: PYRAMIDE (Eric Lagesse).

PREMIOS Y DISTINCIONES

Mejor documental – European Film Academy Award 2010
Selección Oficial – Festival Cannes 2010

Mención especial del jurado, Premio François Chalais, Cannes 2010
Premio del público, Toronto Films Festival 2010
Premio del Público, Festival de Biarritz 2010
Premio Ciné Découverte, Bruselas 2010
Premio Age d’Or, Bruselas 2010
Mejor documental, Abu Dhabi Film Festival 2010
Mejor documental, Festival de Santa Bárbara, EEUU, 2010
Mejor documental, Festival de Guadalajara, México, 2011
Mención especial del jurado, Sheffield Film Festival 2010
Mención especial del jurado, Ronda, España 2010
Sesión inaugural, Marseille Film Festival 2010
Sesión inaugural, Leipzig Film Festival 2010
Mayor Prize, Festival de Yamagata, Japón, 2011
Premio Amnistía Internacional, Festival de Cine y DDHH, San Sebastián 2011
Premio Audacia, Festival Paris Science 2011
Primer Premio, Festival Ciencia e Cinema de La Coruña 2011
Premio Altazor, Chile 2011
Mejor documental de año, IDA, Internat. Doc. Association, Los Ángeles 2011
Mejor documental del año, CTA, Cinema Tropical Award, Nueva York 2011
Mejor documental del año, Toronto Film Critics 2011
Mejor documental del año, Círculo de Críticos de Arte de Chile 2011
Mejor documental, director y fotografía, Premios Pedro Sienna, Chile 2011
Awards Season, The New York Times, Nueva York 2011
Nominado mejor documental por Cinema Eye Honors, Nueva York 2011
Nominado mejor guión documental, Annual Writers Guild of America Awards 2011

 

ALGUNOS PROTAGONISTAS DEL FILME

VICTORIA Y VIOLETA, LAS MUJERES BUSCADORAS

La dictadura de Pinochet eliminó a sus familiares y los escondió debajo del desierto. Hasta hoy sólo han encontrado fragmentos. Hace 28 años, las mujeres empezaron a revolver la tierra con palas.  No se rindieron jamás. Algunas buscarán hasta el último suspiro. Son personas que uno admira a primera vista.

LAUTARO, EL VIEJO ARQUEÓLOGO

Conoce el desierto como la palma de su mano. Tiene ojos de felino que adivinan lo que hay debajo del suelo. Ha encontrado momias milenarias dormidas en las profundidades. Sabe dialogar con ellas.  Impresionado por el drama de los desaparecidos, enseñó a las mujeres buscadoras el arte de excavar. Les enseñó a mirar cada grano de arena para detectar en la superficie dónde puede haber un cuerpo oculto.

GASPAR, EL JOVEN ASTRÓNOMO

Gaspar nació después del golpe militar. Se formó como joven astrónomo durante los tiempos de Pinochet. Su abuelo le enseñó a observar las estrellas y las matemáticas (sin matemáticas no se llega a las estrellas; es una ley de la ciencia). Estudiando las galaxias se le abrieron los ojos para analizar el pasado reciente de su país. Es un gran amigo de los hombres y las galaxia.

LUIS, EL ASTRÓNOMO AFICIONADO

En un campo de concentración del desierto aprendió hablar con los planetas. Es un hombre formidable, talentoso, humilde, que sabe construir con sus manos algunos instrumentos astronómicos y que trabaja en silencio contra el olvido.

MIGUEL, EL ARQUITECTO DE LA MEMORIA

Sobrevivió a cinco campos de concentración. Guardó en su memoria todas las cárceles donde estuvo encerrado y cuando llegó al exilio dibujó con exactitud los planos de cada una para que ningún chileno pueda decir que “no sabía que existieron”.

VALENTINA, LA HIJA DE LAS ESTRELLAS

A pesar de ser hija de madre y padre desaparecidos, es el personaje más jubiloso de la película. Tiene una mirada serena que observa más lejos que nosotros. Sus abuelos la criaron y le enseñaron a observar el cielo. Desde que se dedica a la astronomía, ella supo que la materia de las estrellas es la misma materia de sus padres.

EL DESIERTO DE ATACAMA

El desierto es un enorme espacio intemporal compuesto de sal y viento. Es un pedazo de Marte sobre la Tierra. Todo está inmóvil, sin embargo la superficie está llena de huellas misteriosas. Hay aldeas construidas hace mil años. También hay trenes mineros del siglo XIX abandonados en la arena. Hay cúpulas que parecen naves espaciales enterradas donde viven los astrónomos. Hay huesos por todas partes. La Vía Láctea –en las noches– es tan deslumbrante que produce sombras en el suelo.

EL PRESENTE INVISIBLE

Para un astrónomo, el único tiempo real es el tiempo que viene del pasado. La luz de las estrellas demora muchos años en llegar hasta la Tierra. Por lo tanto ellos siempre miran hacia atrás. Lo mismo le ocurre a los historiadores, arqueólogos, geólogos, paleontólogos y las mujeres buscadoras. Todos miran atrás para comprender mejor el futuro. Ante la incertidumbre del porvenir, el pasado nos habla.

LA MEMORIA INMÓVIL

La memoria sostiene nuestra vida como el calor de la luz solar. El ser humano no sería nadie sin memoria –un objeto sin palpitaciones–, sin un antes y un después. Detrás de dieciocho años de dictadura, Chile ha recuperado la democracia. Sin embargo, el precio ha sido muy alto: muchos perdieron sus amigos, sus familias, sus casas, sus escuelas, sus universidades. Otros perdieron su memoria tal vez para siempre.